El Foro Social Mundial y la agenda de la CPAL

27 02 2009

Carta de P. Ernesto Cavassa SJ, Presidente de la CPAL

Del 27 de enero al 1 de febrero se realizó el IX Foro Social Mundial (FSM) en Belém do Para, en la Amazonia brasileña. Como los anteriores, desde el primero realizado en Porto Alegre (2001), este nuevo mega evento convocó millares de personas (130,000 mil, según los organizadores), de unos 140 países, para manifestarse en favor de alternativas sociales inclusivas y compartir experiencias y reflexiones en las cerca de 2000 actividades de distinto tipo: seminarios, conferencias, eventos culturales y representaciones artísticas que se dieron a lo largo de sus cinco días de duración.

Esta edición 2009 será recordada por desarrollarse en el contexto internacional de la crisis financiera actual (tema que reunía en Davos al mismo tiempo a los representantes del G 20), por la presencia masiva de representantes de pueblos y organizaciones indígenas y por la incorporación de nuevas generaciones en sus actividades. Se trata de “una juventud más consciente de su responsabilidad política”, según destaca François Houtart, sacerdote y sociólogo, uno de los referentes del FSM de cuyo consejo internacional forma parte desde su fundación. Los temas ecológicos ocuparon un gran espacio ya que uno de los objetivos fijados fue justamente la defensa de los ecosistemas.

Cuando se ha referido al FSM, la prensa ha centrado su atención en las noticias de destaque (como la presencia de cinco presidentes latinoamericanos que, de hecho, resultó irrelevante para los objetivos del Foro), resaltando los elementos más controversiales o las naturales limitaciones que supone un encuentro de esta naturaleza. Ha dejado de lado, sin embargo, la importancia de este inmenso taller productor de nuevo pensamiento colectivo.  Houtart evalúa los resultados de este modo: “diríamos que la ‘infraestructura mental y colectiva’ de los movimientos sociales alternativos del mundo ha dado otro paso importante en Belém, quizás ayudados en esta ocasión por una crisis mundial de grandes dimensiones que ha puesto en entredicho como pocas veces, probablemente como nunca antes, el sistema capitalista neoliberal que el FSM rechaza y al que trata de buscar alternativas desde su creación en el 2001…las circunstancias históricas han jugado a favor del FSM y del aglutinamiento de los movimientos sociales que lo componen tanto en su conciencia como en sus estrategias de acción”.

La red apostólica ignaciana se hizo presente también en esta nueva edición del FSM, con cerca de 130 participantes procedentes del mundo entero. Hubo una destacada participación de la Conferencia Jesuita de Asia Meridional gracias a la delegación de South Asian Peoples’ Initiative (SAPI) que aportó 29 personas (jesuitas, religiosas, directores de obras). Estuvieron presentes también jesuitas y colaboradores de Europa, África y Asia Oriental, miembros del Servicio Jesuita para Refugiados (JRS África Oriental e Italia), de Fe y Alegría y del Secretariado Social Jesuita. Como es natural, la mayoría de los participantes fueron de Brasil y de otros países de América Latina, incluyendo nuestros dos miembros permanentes del equipo central de la CPAL, los PP. Alfredo Ferro y Martinho Lenz. Han sido presencias significativas en  la red apostólica algunas agencias de cooperación europeas, que además nos han apoyado  en esas actividades: Magis, Entreculturas, Alboan y Jesuitenmission, a quienes va nuestro profundo reconocimiento.

Para prepararse colectivamente a la participación en este evento, la red organizó un Pre-Foro que se realizó los días previos, siguiendo la tradición de Mumbai (2005) y Nairobi (2007). El Pre-Foro Fe n’Amazônia centró su atención en el tema “Fe(s) religiosa(s) y defensa de la vida” y fue organizado por la Región Jesuita de la Amazonia (BAM). Además de los participantes de la red, asistieron a él otras 100 personas más (sacerdotes diocesanos, religiosos y laicos) que viven y trabajan en la Amazonía. Esta gran participación es fruto de la labor inter-institucional e inter-congregacional que inspira las acciones de la BAM.

En el Pre-Foro se presentaron seis experiencias de tres continentes: Vicaria del Sur de Caquetá (Colombia); las Hermanas de Nuestra Señora de Anapú, Pará (Brasil); el Equipo inter-institucional itinerante de Amazonia; el Consejo Indígena de Roraima (Consejo Indígena de Roraima, Brasil); South Asian Peoples’ Initiative de la India y las religiones tradicionales africanas. Todas ellas se refirieron a procesos compartidos con aquellos marginados de la globalización imperante: indígenas, campesinos, pobladores de las periferias urbanas, refugiados, niños de la calle, los excluidos de la sociedad india de castas (los dalits, los adivasis). La reflexión sobre las experiencias fue acompañada por Marina Silva, Frei Betto y José Comblin. Una síntesis de estas reflexiones se presentó en el FSM. Además, ya durante el Foro, la red apostólica ignaciana se reunió un día para fortalecer sus lazos y reflexionar sobre los temas sociales de la pasada Congregación General 35.

¿De qué modo todo este proceso de preparación, realización y tareas pendientes puede ayudar a la agenda de la CPAL? ¿Qué puntos de inflexión se presentan como particularmente relevantes para nuestros objetivos? Podemos destacar los siguientes:

1. La Amazonía como región estratégica: sólo la Amazonía brasileña ocupa un área de más de 7 millones de km. cuadrados que corresponde al 5% de la superficie del planeta y casi el 40 % de la región sudamericana. Posee el 20 % de la disponibilidad mundial de agua dulce no congelada y el 34 % de las reservas mundiales forestales. Su diversidad de ecosistemas la hace una de las regiones más atractivas del planeta; cerca de la tercera parte de todas las especies de fauna y flora se encuentran en la cuenca amazónica. El sistema fluvial amazónico está constituido por más de un millar de ríos, incluido el más largo del mundo: el Amazonas, desde su nacimiento en el Perú. La cuenca amazónica abarca, además, otros ocho países sudamericanos que forman parte de la pan-Amazonía. Para la CPAL, la prioridad de esta Región, en clave pan-amazónica, es aún una tarea pendiente.

2. Pueblos indígenas e interculturalidad: la región amazónica es la casa de aproximadamente un millón de indígenas, de etnias y lenguas diferentes. Sólo en Brasil se han identificado 170 lenguas. Los datos de las NN.UU. nos hablan de 370 millones de indígenas a nivel mundial. La Congregación General 35 se sensibilizó ante una situación “que pone en peligro la supervivencia misma de estos pueblos”, trabajó este tema en una de sus comisiones y recomendó a las Conferencias una atención particular. Por este motivo, el sector social identificó este tema como una de sus líneas de acción: “interculturalidad, pluralismo, afro descendientes y pueblos indígenas”, como referente para futuros programas o proyectos. El FSM nos recuerda esta prioridad.

3. Justicia socio-medio ambiental y desarrollo sostenible: es otra de las líneas de acción del sector social. Estos temas aparecieron en las comisiones de trabajo del Pre-Foro en los siguientes términos: el respeto por el medio ambiente es una actitud que se debe adoptar en el día a día y eso debe iluminar tanto las decisiones personales como las acciones comunitarias; preocupación permanente por la defensa de la vida y por los derechos humanos; necesidad de fomentar un desarrollo sostenible. Se enfatizó mucho en la necesidad de una formación de los nuestros para el respeto del medio ambiente que se pueda expresar incluso en el estilo de vida. La CG 35 nos dice que, en este punto, nuestra colaboración debe tomar en cuenta “la contribución específica que la fe y la esperanza cristianas proporcionan a este tema” (Temas para el gobierno ordinario).

4. Trabajo en red: leyendo las conclusiones de las comisiones del Pre-foro, este eje transversal es uno de los más mencionados. De hecho, el mismo FSM es un encuentro de muchas redes que, durante el evento, refuerzan vínculos y retroalimentan acciones. Es evidente que los desafíos son de tal magnitud que sólo pueden ser abordados contando con las fuerzas de todos. Por ello, los participantes insisten en aprovechar las redes y articulaciones existentes antes incluso de crear innecesariamente otras nuevas. Las redes deben tener en cuenta no sólo el impulso de acciones comunes sino la formación en los diversos temas que aparecieron como relevantes y en la incidencia (advocacy) que se requiere para la formulación de políticas que permitan avanzar en el camino de otro mundo posible.

El FSM, este espacio de elaboración de nuevo pensamiento social y de utopía colectiva, nos deja al menos estos cuatro puntos para la agenda de la CPAL. Algunos coinciden ya con líneas de acción asumidas; la participación en Belem ha ayudado a reforzarlos. Otros -la Amazonia como región estratégica, por ejemplo- nos invitan a ser más audaces y proactivos a la hora de pasar esta prioridad del papel a las opciones concretas. En todos los casos, se trata de colaborar en “establecer relaciones justas” (CG 35, d. 3), utilizando para ello el extraordinario potencial que supone el carácter de cuerpo apostólico internacional capaz de convocar a muchos colaboradores para esta “misión de esperanza”.

Ernesto Cavassa, sj

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“We are not alone in this struggle to build a better world”

16 02 2009

by Xavier Jeyaraj SJ

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An experience of the Pre-Forum and the WSF that many of my 28 companions from South Asia and I keep reminiscing about is our encounter and interaction with the indigenous people of Amazon. During the Pre-Forum inauguration we had mentioned that the call “Indigenous People Unite” was our purpose for coming to Belém, and this was fulfilled to a large extent. It was a unique experience not only to recognize and share the similarities of culture and values that exist between the indigenous people of South Asia and Amazon and mutually enrich one another, but also to look at the problems faced by both groups despite their geographical separation. The chord that held us together as one body was not merely the similarity of culture, not merely the struggle for life, but also faith – faith in a God who calls for the defence of the life of the marginalized, particularly the indigenous; it is a faith that calls for a deeper social commitment, networking and political action. Sharing the common mission and purpose with Jesuits and others involved all over the world has made us feel that we are not alone in this struggle to build a better world.

Before coming to Belém, I personally critiqued the WSF itself, wondering whether this was turning out to be a world forum of cultural extravaganza. In the light of the so-called economic crisis (though I prefer to call it the collapse of the capitalist model of development) I was puzzled about how the WSF would respond. Would WSF continue to remain a mere platform for exchange of ideas and sharing of experiences or would it change the ‘Crisis’ into an ‘Opportunity’ for evolving an alternative? Though the inaugural march was more like a carnival, I am glad that the WSF in Belém has come out of its shell and has, for the first time, taken certain concrete political stands to seize the opportunity for political action. The plans for campaigns, awareness raising, mobilization and demonstration against the world’s political powers and institutions in the coming months gives us a hope that WSF is no longer only a cultural extravaganza but a real political force to reckon with. It is indeed a joy that we have been part of this process.





Il Foro Sociale Mondiale 2009 è in marcia

28 01 2009
di Giuseppe Riggio SJ
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Accompagnato dalle note della canzone “Gracias a la vida”, l’immenso e colorato mondo del Foro Sociale Mondiale (FSM) 2009 si è messo in movimento questo pomeriggio con il tradizionale appuntamento della marcia inaugurale che si è snodata per le strade di Belém lungo un percorso di circa 5 chilometri, dalla vecchia zona del porto (Estação das docas) fino alla stazione dei pullman. Il percorso della marcia deciso dagli organizzatori del FSM è di certo significativo per la città di Belém e per gran parte dell’Amazzonia, perché coincide in buona parte con quello della ben conosciuta e molto partecipata processione del Cirio che viene fatta in ottobre e raduna quasi due milioni di pellegrini per la festa della Nossa Senhora de Nazaré, patrona dell’Amazzonia.

Il numero dei partecipanti alla marcia del FSM non è stato altrettanto grande, ma resta di tutto rispetto. Le autorità e la stampa locale parlano di 50.000 partecipanti alla marcia e di circa 100.000 persone presenti in città in occasione del FSM. La consistente partecipazione giovanile è di sicuro quella che colpisce di più. Erano, infatti, tantissimi i giovani presenti alla marcia che hanno incessantemente animato il cammino con i loro canti, il ritmo incalzante dei tamburi e i balli. Alcuni di loro fanno parte di associazioni di volontariato, di movimenti della società civile o sono interessati ai temi del FSM. Altri, invece, sono qui forse più per curiosità che per convinzione, si guardano intorno e partecipano del clima di festa contagioso che si respira. Tutti, però, accreditano che un “altro mondo è possibile”.

Ad ogni modo la grande protagonista della prima parte della marcia è stata la pioggia che è caduta incessante e violenta per circa un’ora. Per gli abitanti di Belém e per chi conosce il clima di questa parte di Amazzonia la pioggia violenta e improvvisa di questo pomeriggio non è stata una sorpresa. Al contrario era attesa perché gennaio è un mese molto piovoso e quasi sempre la pioggia cade nel primo pomeriggio. Di certo è stata una protagonista che ha creato qualche scompiglio, ma non ha rovinato il cammino.

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Altri protagonisti della marcia sono stati gli indigeni dell’Amazzonia. Fin dal momento della convocazione di questa edizione del FSM a Belém era chiaro che le popolazioni indigene e i temi dell’ambiente e dello sviluppo

sostenibile sarebbero stati al centro dell’attenzione del FSM. E le cifre elevate di partecipazione delle popolazioni indigene al FSM confermano queste previsioni (circa 3.000 presenze). Adesso la grande sfida per questa edizione del Foro è che nell’affrontare i temi ambientali le popolazioni indigene non siano meramente passive, ma siano protagoniste in prima persona, dando quel contributo, proprio e unico, che viene da una sapienza che ha le sue radici profonde nella terra e nel rispetto della natura.

Nella grande massa di partecipanti alla marcia c’erano anche i gesuiti, i collaboratori e quanti hanno preso parte al Pre-Forum Fé’namazônia. Gli striscioni preparati dal gruppo di SAPI sui temi della guerra, del diritto alla terra e delle violenze contro i cristiani hanno riscosso molto interesse così come i loro abiti che ricordano i colori tradizionali delle popolazioni Dalit, considerati intoccabili secondo la tradizione indiana perché fuori casta e tuttoggi vittime di pregiudizi e discriminazioni.

Ecco alcune foto scattate lungo le quattro ore di cammino.

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We share a common present

26 01 2009

Interview with Xavier Jeyaraj SJ

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Xavier Jeyaraj SJ

Xavier Jeyaraj SJ

The sessions began today with a few words to remember the celebration of Republic Day of India. We joined this celebration by presenting today a conversation with Xavier Jeyaraj, the Coordinator of the social apostolate in South Asia. He has led to Belem and the Pre-Forum a delegation of 29 persons, men and women from different parts of India. The group has already made an impact among all participants and has worked hard to prepare the presentation of an experience describing the situation of tribals and Dalits in India. It is not easy to catch Xavier even for a short interview. His spare time, as he acknowledges, is taken now by the preparation of a shared public session at the World Social Forum with the group of indigenous people from the Amazonia. They want to show that globalization has brought the same havoc to dalits and tribals in India as well as to the indigenous communities of the Amazon region. Between one sandwich and a cup of tea, I asked him whether, two days in Belem, he was satisfied.

After talking to some members of the delegation, Xavier feels quite happy especially on this second day. Many acknowledged that they were struck by seeing other people like them fighting for land; by realizing that other men and women have also been displaced from their homes and lands by the same type of forces, even though they may have different faces. This has helped in the realization that they are not alone, that the issues they face have a global character, and that they are not an exception or an unfortunate accident. Many in the Indian group have been touched, Xavier confessed, by the way other groups have talked about the role faith plays in their lives, Faith seems to have been a strong force to sustain their lives and struggles. This ‘faith’ element acquires for some of the Indian members of the delegation, a new relevance and dimension; they have, quite often, seen their own lives as a continuous and somewhat barren and dead struggle against external and even internal odds. Language is a barrier for many in the group, but tribal and dalit women have been able to touch and embrace women from other parts of the world to communicate and receive love, concern and understanding. They know they are not alone, and they know they have hope in a new future.

 SAPI delegation at Pre-Forum

SAPI delegation at Pre-Forum





On the eve of Pre-Forum Fé’namazônia

23 01 2009
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The Pre-Forum Fé’namazônia “Faith(s) and Defence of Life”, the meeting organized by Amazonian Jesuits on the occasion of the WSF, is now about to begin.

The first participants at the Pre-Forum Fé’namazônia “Faith(s) and Defence of Life” have already reached Belém do Pará, and they will continue to arrive over the next few hours. Coming from all over the world, the 125 participants are a fair representation of the richness and variety present in the Society of Jesus. Here are a few examples. There is a large and well-qualified presence from the Jesuit Conference of South Asia, thanks to the South Asian Peoples’ Initiative (SAPI) delegation, comprising 29 members (Jesuits, religious sisters, lay men and women). Other Jesuit Conferences are also well represented with Jesuits and collaborators from Europe, Africa, and East Asia. Not surprisingly, the majority of the participants come from Brazil and South America. Then there are also participants who belong to the Jesuit Refugee Service (JRS Eastern Africa and Italy) and Fe y Alegría networks.

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In addition to Jesuit participation, the Pre-Forum will also be attended by about 100 diocesan priests, religious men and women and lay people working and living in Amazonia. This large participation is a consequence of the inter-institutional and inter-congregational work done by Amazonian Jesuits and bears witness to the effective, specific way of proceeding adopted by the Society in Amazonian region.

The alternation of important speakers, such as Marina Silva, Frei Betto and Fr José Comblin with those presenting grassroots experiences will characterize the schedule of the three days’ meeting. The six organizations and groups sharing their experiences are: Vicaria del Sur from Caquetá (Colombia); the Sisters of Notre Dame from Anapú, Pará (Brazil); the Inter-institutional Equipe Itinerante da Amazônia (“travelling team”); the Conselho Indigena de Roraima (Indigenous Council of Roraima, Brazil); South Asian Peoples’ Initiative and the Jesuit Conference of Africa and Madagascar.

The participants will have time to reflect on the numerous inputs and share their own experiences during the planned sessions of Working Groups. These groups offer an important chance to discuss concrete proposals for initiatives in areas considered relevant for the defence of life.